El director de MMAA cántabro desconocía el vertedero que se pretende instalar en Valderredible
Las declaraciones del director de Medio Ambiente de Cantabria dejan atónitos a la ciudadanía, partidos y organizaciones de Valderredible y Campoo entero. Así lo recoge la Coordinadora Central de Salinas en su web:
Esperamos una declaración del DG de Medio Ambiente
El Director General de Medio Ambiente de Cantabria, D. Emilio Flor Pérez, en la Reunión Ordinaria del Consejo Asesor de Medio Ambiente de la Comunidad Autónoma de Cantabria, celebrada el día 8 de Febrero de 2012 en Torrelavega, ante una pregunta formulada por D. Raúl Guillarón, representante de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores -ASAJA-, que se interesa por la situación del proyecto de instalación de una planta de residuos industriales en Valderredible, manifiesta que “no hay proyecto ni expediente abierto”.Ante la lógica corrección, expresada por Bernardo García, de Ecologistas En Acción de Cantabria, en el sentido de que hay un procedimiento abierto en el Ayuntamiento de Valderredible y otro en la propia Consejería con referencia AAI/001/2011, D. Emilio Flor “concluye que es necesario aclarar la situación y emitir un comunicado desde la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Urbanismo”.
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CCSA espera que el Director General de Medio Ambiente Sr. Director General “cumpla lo prometido lo antes posible”.El acta de la reunión del Consejo celebrada en Torrelavega, revela que el desconocimiento era tal y el compromiso a pronunciarse al respecto por parta de Emilio Flor:
D. Raúl Guillarón se interesa por la situación de un proyecto de instalación de una planta de residuos industriales en Valderredible. D. Emilio Flor manifiesta que no hay proyecto ni expediente abierto. D. Bernardo García disiente de lo expresado por Emilio Flor. Asevera haber visto un expediente denominado AA1/2011 de la empresa TOYSAL en la Dirección General de Medio Ambiente, en el que se habla de 200.000 toneladas de residuos estabilizados a vertedero y 150.000 toneladas de residuos no peligrosos. También expresa que incluso había en dicho expediente dos requerimientos de subsanación emitidos por la Consejería de Medio Ambiente entre febrero y marzo de 2011. D. Bernardo García sostiene que en cualquier caso ha surgido la alarma social en la zona, y que incluso ha salido un anuncio del ayuntamiento de Valderredible para tramitar licencia de obra y de actividad, saltándose el procedimiento administrativo preceptivo. Ante la situación generada, D. Emilio Flor concluye que es necesario aclarar la situación y emitir un comunicado desde la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Urbanismo.
Esperamos que el Sr. Director General cumpla lo prometido lo antes posible a que nos referimos, acta de la reunión que aún se encuentra en borrador hasta su aprobación en la siguiente, podéis consultarlo en este enlace
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VISTO EN EL BLOG DE NANIN:
“La amenaza de “proyectos basura” es permanente en las zonas rurales, más todavía cuanto más deshabitadas. Ahora pende sobre el territorio de la antígua Merindad de Campoo (alfoces de Reinosa y Aguilar de Campoo) la amenaza de dos proyectos que así podemos catalogar; se trata de un vertedero de residuos industriales que se pretende instalar en el municipio de Valderredible (1) y de otro proyecto para la extracción de gas natural mediante el contaminante método de fractura hidráulica, para el que se prevee un importante despliegue en éste como en otros territorios limítrofes (2). Y como en otras ocasiones, sendos proyectos vienen de la mano de empresas que cuentan con la previa complicidad de algún ayuntamiento de la zona, atraído por el cebo de prometidas inversiones y puestos de trabajo; también este tipo de proyectos suelen contar con algún compromiso de subvención pública por parte de la comunidad autónoma correspondiente o de la administración estatal, normalmente complementarias de fondos europeos.
Su estrategia está íntimamente relacionada con la dinámica habitual del sistema productivo capitalista, en el que las empresas externalizan sus costes ambientales, adulterando a su favor el balance de resultados al cargar dichos costes en el haber de la sociedad, bien depredando recursos naturales que son del común, bien trasladando a la hacienda pública la factura de dichos costes, cuando es de cajón que éstos son claramente imputables a quien los produjo.
Esta barbaridad se produce habitualmente con la naturalidad e impunidad con la que la ideología neoliberal dominante nos tiene acostumbrados, apoyándose sobre argumentos de equívoca y torcida naturaleza, pero que encuentran notable audiencia en las poblaciones rurales cuando vienen disfrazados de una cierta apariencia de “razonables” y, sobre todo, cuando se presentan como apropiados al estado de necesidad y abandono en el que se encuentran muchas zonas rurales, como ocurre en nuestro caso. Veamos esos argumentos que aquí también encuentran eco:
1º. “En algún sitio habrá que depositar los residuos”. Este es un razonamiento falaz desde cualquier punto de vista –social, ecológico y económico- mínimamente racionalista. ¿Por qué esos costes ambientales ligados al tratamiento de residuos no son integrados in situ en el mismo lugar donde se lleva a cabo el proceso productivo que los origina?, ¿por qué no existe una legislación que obligue a asumir dicho proceso y sus costes a las empresas contaminantes y a los territorios donde éstas se ubican?…evidentemente: porque para ello se necesitaría una conciencia de responsabilidad social, ecológica y económica de la que a todas luces carece el actual sistema capitalista, amparado por las leyes del Estado.
Conocí en Brasil a Jorge da Silva, un sencillo campesino y permacultor que en una agradable conversación me resumió claramente su opción individual y ética como productor: “yo no utilizo ningún material o herramienta que yo mismo no pueda reciclar, no tengo derecho a cargar sobre el resto de la sociedad los problemas que yo genero”,… esta sabiduría elemental encierra una enorme carga de sentido común, que nos señala el camino a seguir.
2º. “Estos proyectos son una oportunidad para nosotros, en las zonas rurales alejadas del desarrollo industrial, porque significan puestos de trabajo y prosperidad”. Se trata de otro engaño de no menor tamaño; recuérdese la ya larga lista de proyectos similares que se han establecido en zonas rurales al olor de las subvenciones, ¿cuántos empleos nos ha generado, por ejemplo, una industria tan limpia como la de la energía eólica?…puede que sí donde se fabrican los molinos, pero aquí ninguno. Y aunque así fuera, es que los puestos de trabajo pueden ser utilizados como chantaje permanente para cualquier proyecto y a cualquier precio?
3º. “¿Qué vale ésto, un paisaje despoblado e inservible?…mejor hacerlo rentable, aunque sea para almacenar la porquería que otros producen”. Perdida la sabiduría campesina, ligada durante siglos al amor a la tierra y a su conservación, la percepción del valor de los recursos naturales está hoy mediatizada por un inculto y peligroso utilitarismo que desprecia el valor del patrimonio natural si éste no se traduce en “monetarismo”, en beneficio inmediato, contante y sonante, como se suele decir.
En definitiva, que no nos queda otra que resistir estos embites y cargarnos de razones, desmontando la falsa “razonabilidad” de estos sucios, ruinosos y antisociales proyectos.”
La Plataforma en Contra del Vertedero de Valderredible ha solicitado a la Consejería de Medio Ambiente de Cantabria que archive el expediente. Entre los motivos que alegan estarían su inadmisibilidad al no estar amparado por el Plan Sectorial de Residuos Industriales, Especiales, Construcción y Mineros, y estar caducado al haber transcurrido más de diez meses desde el último requerimiento de subsanación sin que éste haya surtido efecto.
El jueves se celebraba una interesante sesión plenaria en el Ayuntamiento de Valderredible, tras la que el Consistorio cántabro publicó un edicto donde según explican «no existe en el Ayuntamiento ninguna solicitud para la construcción de un Vertedero en Valderredible, sino de un Complejo de Gestión de residuos industriales no peligrosos y Centro de Transformación de iniciativas para generar empleos verdes».
Desde la Plataforma señalan que ««no sabemos si el proyecto que les han presentado es distinto al presentado en Medio Ambiente. Pero en la iniciativa de la empresa Toysal, si algo se deja claro es la gestión de 350.000 toneladas de residuos anuales, de los que 150.000 serán susceptibles de ser reutilizados en incineradoras y en producción de suelo artificial, es decir compost y lodos de depuradoras, el resto como no hay técnicas actualmente para darle utilidad serán procesados y acumulados en balsas».
También afirma el colectivo ecologista que el Consistorio de Valderredible «deja de nuevo en manos del Gobierno de Cantabria cualquier competencia para dar la autorización ambiental integrada, así como la autorización que se pretende en suelo rústico, aunque se le olvida reseñar que es rústico de especial protección».
Además, en la sesión plenaria del pasado jueves también se hizo pública la dimisión del hasta ahora concejal de Medio Ambiente, sin especificar los motivos.
DIARIO PALENTINO